Banco de estirado con medición
Permite comprobar que el chasis vuelve a las cotas del fabricante, no solo que "se ve recto". Es la diferencia entre un coche reparado y un coche que tira al frenar.
El taller
Empezamos en 1998 con dos personas y un compresor, arreglando golpes del barrio. Hoy somos nueve y seguimos en la misma calle.
Lo que no ha cambiado es cómo explicamos las cosas. Cuando un coche entra, alguien concreto se hace cargo de él y es quien te llama: no vas a tener que contar tu caso desde el principio cada vez que preguntes. Si algo se retrasa porque el recambio no llega, te lo decimos ese día, no el día de la entrega.
Trabajamos mucho con compañías de seguros, y eso nos ha enseñado a defender presupuestos. Cuando una valoración deja fuera una pieza que hace falta para que el coche quede bien, lo discutimos con el perito. Esa conversación es nuestra, no tuya.
Equipamiento
Solo enumeramos lo que se nota en tu coche cuando lo recoges.
Permite comprobar que el chasis vuelve a las cotas del fabricante, no solo que "se ve recto". Es la diferencia entre un coche reparado y un coche que tira al frenar.
Aire filtrado y sobrepresión para que ninguna partícula se quede pegada en la laca. Secado por infrarrojos, que endurece la pintura sin cocer las juntas.
Mide el color real de tu carrocería, con el envejecimiento que ya tiene. Un coche de diez años no lleva el mismo blanco que salió de fábrica.
Después de tocar un parabrisas o un paragolpes recalibramos cámaras y radares. Sin eso, el frenado automático de emergencia puede quedar mal ajustado.
Siguiente paso
Puedes pasar por el taller sin cita y ver dónde va a estar tu coche. Estamos en el Polígono San Luis, con aparcamiento en la puerta.